El ajuste experimentado por el precio de la vivienda en España está muy lejos de tocar suelo.
Según The Economist, la vivienda en nuestro país sigue sobrevalorada y lo está, nada menos, que en un 43,7%. Sólo en Australia (56,4%), Hong Kong (53,7%) y Francia (48%), los precios están más inflados.
El porcentaje, ligeramente por debajo del 55% del año pasado, pone de manifiesto que, aunque la burbuja inmobiliaria española estalló hace ya más de cinco años, a diferencia de otros países como Estados Unidos o Japón, todavía no se ha desinflado del todo.
La burbuja inmobiliaria persiste en España pese a haber experimentado la segunda mayor caída del precio de la vivienda en la eurozona (-18%) desde el máximo que se alcanzó 2007. Sólo en Irlanda la caída ha sido superior, donde el precio se ha desplomado un 37%, mientras que la bajada media en la eurozona se sitúa en el 8,3%. En Irlanda, según The Economist, los precios todavía están sobrevalorados en un 20%.
Por su parte, la agencia Fitch aseguraba (21/01/20. La crisis del 'ladrillo' en España se prolongará aún durante 2011, cuando los precios de la vivienda podrían registrar caídas de entre el 10% y el 15%, lo que convierte al mercado inmobiliario español en el menos atractivo de Europa junto al de Irlanda, según estima la agencia de calificación crediticia Fitch Ratings.
La calificadora de riesgos justifica sus pronósticos en el impacto sobre los precios del exceso de 'stock' y el creciente número de viviendas procedentes de embargos puestas a la venta por los bancos.
Asimismo, la agencia apunta también como posibles detonantes de la caída de precios el efecto del elevado desempleo y las previsiones de una débil recuperación económica, así como las medidas de austeridad adoptadas por el Gobierno y la falta de confianza.
Por otro lado, Fitch destaca la división existente en el Viejo Continente entre las economías del Norte y el Sur de Europa, donde augura un débil crecimiento para España en 2011, con una expansión del PIB de apenas el 0,5%, lo que mantendrá elevado el nivel de desempleo) cuando los precios de la vivienda podrían registrar caídas de entre el 10% y el 15%. Una tesis que no comparte la patronal de los promotores españoles (APCE), que cifra el ajuste desde que estalló la crisis en el 20% y que en numerosas ocasiones ha repetido que los precios han tocado suelo y que no se puede ir más allá.
The Economist ha creado un índice basado en la relación entre el importe de venta de los inmuebles y el precio de los alquileres para calcular los precios razonables de la vivienda. El dato se calcula dividendo el precio de venta entre los ingresos anuales previstos por el alquiler y se le compara con su dato histórico.
Según The Economist, la vivienda en nuestro país sigue sobrevalorada y lo está, nada menos, que en un 43,7%. Sólo en Australia (56,4%), Hong Kong (53,7%) y Francia (48%), los precios están más inflados.
El porcentaje, ligeramente por debajo del 55% del año pasado, pone de manifiesto que, aunque la burbuja inmobiliaria española estalló hace ya más de cinco años, a diferencia de otros países como Estados Unidos o Japón, todavía no se ha desinflado del todo.
La burbuja inmobiliaria persiste en España pese a haber experimentado la segunda mayor caída del precio de la vivienda en la eurozona (-18%) desde el máximo que se alcanzó 2007. Sólo en Irlanda la caída ha sido superior, donde el precio se ha desplomado un 37%, mientras que la bajada media en la eurozona se sitúa en el 8,3%. En Irlanda, según The Economist, los precios todavía están sobrevalorados en un 20%.
Por su parte, la agencia Fitch aseguraba (21/01/20. La crisis del 'ladrillo' en España se prolongará aún durante 2011, cuando los precios de la vivienda podrían registrar caídas de entre el 10% y el 15%, lo que convierte al mercado inmobiliario español en el menos atractivo de Europa junto al de Irlanda, según estima la agencia de calificación crediticia Fitch Ratings.
La calificadora de riesgos justifica sus pronósticos en el impacto sobre los precios del exceso de 'stock' y el creciente número de viviendas procedentes de embargos puestas a la venta por los bancos.
Asimismo, la agencia apunta también como posibles detonantes de la caída de precios el efecto del elevado desempleo y las previsiones de una débil recuperación económica, así como las medidas de austeridad adoptadas por el Gobierno y la falta de confianza.
Por otro lado, Fitch destaca la división existente en el Viejo Continente entre las economías del Norte y el Sur de Europa, donde augura un débil crecimiento para España en 2011, con una expansión del PIB de apenas el 0,5%, lo que mantendrá elevado el nivel de desempleo) cuando los precios de la vivienda podrían registrar caídas de entre el 10% y el 15%. Una tesis que no comparte la patronal de los promotores españoles (APCE), que cifra el ajuste desde que estalló la crisis en el 20% y que en numerosas ocasiones ha repetido que los precios han tocado suelo y que no se puede ir más allá.
The Economist ha creado un índice basado en la relación entre el importe de venta de los inmuebles y el precio de los alquileres para calcular los precios razonables de la vivienda. El dato se calcula dividendo el precio de venta entre los ingresos anuales previstos por el alquiler y se le compara con su dato histórico.

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